Salud Pública ha intervenido en diferentes frentes desde las primeras horas de la emergencia: acompañamiento en zonas de colapso, atención en salud mental, vigilancia sanitaria en albergues y seguimiento a las personas damnificadas.
El terremoto del 10 de agosto no solo puso a prueba la infraestructura de Cali. La emergencia también obligó a la Secretaría de Salud Pública Distrital a desplegar equipos en diferentes puntos de la ciudad y mantener la atención durante las semanas posteriores al sismo.
De acuerdo con el reporte oficial más reciente de la Alcaldía de Cali, con corte al 26 de agosto, 22.189 personas habían sido registradas como damnificadas en el Registro Único de Damnificados (RUD), mientras que 31.999 familias habían sido evaluadas mediante el Registro Único de Familias Evaluadas (RUFE).
Atención en salud desde las primeras horas del terremoto
La respuesta de la Secretaría de Salud comenzó desde el mismo día del sismo, especialmente en los lugares donde se presentaron colapsos estructurales y se desarrollaron labores de búsqueda y rescate.
El secretario de Salud Pública, Germán Escobar, explicó que los equipos de la dependencia acompañaron a los organismos de socorro y que, paralelamente, se activaron profesionales de salud mental para atender la incertidumbre y el impacto emocional generado por la emergencia.
“Desde el día uno del terremoto del 10 de agosto, nosotros hicimos presencia en los puntos críticos, puntos donde hubo colapso de edificios, de estructuras, donde tuvimos acciones de búsqueda y rescate, acompañando a los organismos de socorro con equipos de salud y también desde el día cero con equipos de salud mental”, Germán Escobar, Secretario de Salud Pública Cali.
La atención sanitaria también fue necesaria porque varios centros asistenciales de la ciudad registraron afectaciones tras el movimiento telúrico. Durante las primeras horas, la red de salud de Cali activó medidas de respuesta frente a la emergencia.
Salud mental, otro frente de atención después del sismo
Una vez superada la etapa más crítica de la emergencia, la atención comenzó a concentrarse también en las consecuencias emocionales del terremoto.
La Secretaría de Salud informó sobre diferentes mecanismos gratuitos de orientación en salud mental, entre ellos la Línea 106, además de canales digitales y alianzas con instituciones para facilitar el acceso a profesionales.
La necesidad de mantener este acompañamiento responde a que, después de un terremoto, pueden persistir manifestaciones como miedo, ansiedad, dificultades para dormir o preocupación ante la posibilidad de nuevas réplicas.
Vigilancia sanitaria en las zonas afectadas
La labor de Salud Pública también se extendió a los puntos donde permanecían estructuras afectadas y se adelantaban labores de recuperación.
Según explicó el secretario, se realizaron acciones de inspección, vigilancia y control, especialmente relacionadas con riesgos biológicos y con el manejo, manipulación y disposición final de los escombros.
El objetivo, de acuerdo con la Secretaría, fue contribuir a reducir los riesgos para los organismos de socorro y para las personas que participaron en las labores posteriores al colapso de las estructuras.



¿Qué hizo Salud Pública en los albergues?
Con la instalación de los albergues para las personas que perdieron sus viviendas, la atención sanitaria entró en una nueva fase.
Los equipos de la Secretaría realizaron controles relacionados con las condiciones sanitarias de estos espacios, incluyendo aspectos como alimentación, baños y disposición de residuos.
A esto se sumó la presencia de equipos básicos de salud, con apoyo de las Empresas Sociales del Estado (ESE), además de acompañamiento en salud mental para las personas damnificadas, cuidadores y personal encargado de los albergues.
“Por otro lado, inspección, vigilancia y control para mantener condiciones sanitarias y salubres, por ejemplo, con la comida, con la disposición de baños, de residuos, etcétera, y también acompañamiento propiamente de salud con equipos básicos de salud”, Germán Escobar, Secretario de Salud Pública Cali.
La Secretaría también informó que se realizó la dispensación de algunos medicamentos básicos a partir de donaciones realizadas por ciudadanos y empresas para apoyar a las personas ubicadas en estos espacios.
CALI | Tras el terremoto del 10 de agosto, Salud Pública mantiene acciones de atención, salud mental, vigilancia sanitaria y acompañamiento a las personas damnificadas que permanecen en albergues y hoteles. pic.twitter.com/y3q0mREhnN
— Magazín Pacífico (@magazinpacifico) September 2, 2026
Atención a damnificados continúa en hoteles
Según el secretario de Salud Pública, actualmente los equipos de la dependencia realizan acompañamiento en diferentes hoteles de Cali donde se encuentran alojadas más de 400 personas que perdieron sus hogares.
En esta nueva etapa, además del seguimiento en salud, la Secretaría señala que se realiza el enlace con el aseguramiento y las EPS cuando los pacientes necesitan acceder a sus servicios médicos habituales.
“En este momento estamos acompañando las personas albergadas en hoteles, que ya es una segunda fase de la ayuda humanitaria que está prestando a las personas que perdieron su hogar”, Germán Escobar, Secretario de Salud Pública Cali.
A más de tres semanas del terremoto, la respuesta de Salud Pública ha pasado de la atención inmediata en los puntos críticos a un acompañamiento más amplio de las personas afectadas.
La atención médica, la vigilancia sanitaria y la salud mental hacen parte ahora de una etapa de recuperación que continúa mientras miles de familias esperan recuperar sus viviendas y retomar su vida cotidiana.
