La emergencia provocada por el sismo que sacudió a Cali ha dejado, además de las consecuencias humanas y materiales, una controversia alrededor de la presencia de algunos dirigentes políticos en escenarios donde se desarrollaban labores de rescate.
El congresista Duvalier Sánchez y el diputado del Valle del Cauca Esteban Oliveros han sido objeto de cuestionamientos por su presencia en zonas de emergencia y por la exposición pública que han tenido durante algunas de las acciones relacionadas con la atención del desastre.
Cuestionamientos por su presencia en el HUV
Uno de los episodios que generó mayor polémica ocurrió en inmediaciones del Hospital Universitario del Valle (HUV), donde se adelantaban labores de búsqueda y rescate.
De acuerdo con reportes publicados por medios nacionales, Sánchez estuvo en el lugar utilizando un megáfono mientras los equipos de emergencia trabajaban en la zona. La situación generó críticas debido a que, según estos reportes, un integrante de los equipos de rescate le pidió permitir que las labores continuaran sin interferencias.
El episodio abrió un debate sobre el papel que deben asumir los dirigentes políticos durante una emergencia, especialmente en espacios en los que los organismos especializados requieren condiciones de coordinación, concentración y seguridad para desarrollar sus labores.
Las críticas también alcanzaron a Oliveros, quien aparece junto a Sánchez en registros difundidos desde algunos de los puntos de atención de la emergencia. En redes sociales, ciudadanos han cuestionado la presencia de ambos dirigentes y lo que consideran una excesiva exposición política durante la tragedia.
No obstante, la presencia en el lugar no permite por sí sola concluir que Oliveros haya obstaculizado las labores de rescate, por lo que cualquier señalamiento en ese sentido debe distinguirse de los cuestionamientos políticos y ciudadanos que han circulado.
La llegada de los Topos Azteca también entró en la polémica
La controversia tomó un nuevo rumbo con la llegada a Cali de los Topos Azteca, grupo internacional de rescatistas que arribó a la ciudad para apoyar las labores de búsqueda de personas entre los escombros.
El grupo llegó durante la madrugada del 12 de agosto y comenzó a trabajar en sectores afectados, entre ellos Cuarto de Legua. Los rescatistas utilizaron equipos especializados para la localización de posibles sobrevivientes y se incorporaron a las operaciones desarrolladas en la ciudad.
Sobre su llegada existen versiones encontradas. Algunas publicaciones atribuyeron a Duvalier Sánchez y Esteban Oliveros las gestiones para facilitar el ingreso de los rescatistas a Cali. Incluso publicaciones en redes sociales los señalaron directamente como gestores de la llegada del grupo.
Sin embargo, también aparecieron publicaciones que cuestionan esa versión y señalan que los Topos habrían llegado por gestiones diferentes, cuestionando lo que algunos usuarios han denominado una posible “autoprensa” alrededor de la llegada del grupo.
Hasta el momento, esa última versión —que atribuye la gestión principal a un empresario— no cuenta con suficiente documentación pública independiente para presentarla como un hecho confirmado.
Lo que sí está documentado es que el diputado Esteban Oliveros participó en gestiones para facilitar la llegada del grupo. El debate, por tanto, no está únicamente en quién gestionó formalmente la llegada, sino también en quién terminó atribuyéndose públicamente el resultado de esa gestión.
Los Topos: una ayuda que terminó en medio del debate político
Los rescatistas internacionales llegaron a Cali con equipos especializados para apoyar las labores de búsqueda de posibles sobrevivientes entre las estructuras afectadas por el sismo.
El grupo utilizó herramientas como sensores, radares, drones y otros sistemas tecnológicos para apoyar las operaciones de búsqueda.
En medio de ese trabajo, la discusión política alrededor de su llegada contrasta con la naturaleza de la emergencia: mientras los equipos especializados concentran sus esfuerzos en encontrar sobrevivientes, en redes sociales continúa el debate sobre quién gestionó la llegada, quién la comunicó y hasta qué punto algunos dirigentes estarían capitalizando políticamente una acción humanitaria.
Una emergencia que exige menos protagonismo y más coordinación
La polémica deja sobre la mesa una discusión que va más allá de los nombres de Sánchez y Oliveros: cuál debe ser el papel de los dirigentes políticos cuando una ciudad enfrenta una emergencia de esta magnitud.
El acompañamiento a las comunidades, la gestión de ayudas y la articulación institucional hacen parte de las funciones que pueden desarrollar los representantes públicos. Sin embargo, las zonas de rescate tienen protocolos y requieren que las labores de los especialistas no se vean afectadas.
En el caso de Cali, los cuestionamientos surgidos alrededor del HUV y posteriormente de la llegada de los Topos han terminado conectándose por un mismo elemento: la percepción de protagonismo político en medio de una emergencia que exige coordinación, silencio operativo y concentración en las víctimas.
Por ahora, las críticas permanecen principalmente en el terreno político y ciudadano. La discusión sobre la responsabilidad concreta de cada dirigente deberá sustentarse en hechos verificables y no únicamente en publicaciones o señalamientos difundidos en redes sociales.
