La Alcaldía de Santiago de Cali, bajo el liderazgo del alcalde Alejandro Eder, reafirma su compromiso ineludible con la justicia social, la inclusión económica y el bienestar animal al garantizar la continuidad y expansión del crucial Programa de Sustitución de Vehículos de Tracción Animal (VTA). Gestionada a través de la Secretaría de Desarrollo Económico, esta estrategia representa un pilar fundamental del Plan de Desarrollo Distrital, enfocándose en una transformación que beneficia a la comunidad y al entorno.
El objetivo primordial del programa es doble. Por un lado, busca mejorar sustancialmente la calidad de vida de las personas que han dependido tradicionalmente de la tracción animal para su sustento, conocidos como “carretilleros”. Por otro, promueve la protección animal al retirar definitivamente de circulación aquellos vehículos impulsados por equinos, avanzando hacia un modelo de movilidad sostenible en Cali. Este compromiso se traduce en la entrega de alternativas de transporte motorizado, permitiendo a los beneficiarios continuar con su actividad productiva de forma digna, formal y segura, dejando atrás las precarias condiciones laborales y el maltrato animal.
Durante el año 2025, el Comité de Verificación del programa ejecutó un riguroso proceso de priorización, analizando las condiciones de vulnerabilidad de cada caso. Como resultado, se seleccionaron a 10 beneficiarios que ya recibieron sus nuevos vehículos: 6 personas identificadas en condición de alta vulnerabilidad y 4 en vulnerabilidad media.
Dándole continuidad efectiva al programa, la administración municipal de Alejandro Eder tiene programada para 2026 la entrega de vehículos a los 19 beneficiarios restantes. Estos individuos han sido plenamente identificados en años anteriores con base en el censo oficial realizado en colaboración con la Secretaría de Movilidad. La culminación de este proyecto ratifica la visión de la Alcaldía de Cali de avanzar hacia una economía verde. El Programa de Sustitución de Vehículos de Tracción Animal en Cali es un claro ejemplo de política pública que pone en el centro el bienestar de las personas y el cuidado del entorno, asegurando que los antiguos “carretilleros” tengan herramientas para una transición económica exitosa y duradera.
