El Concejo de Cali dio inicio a su primer periodo de sesiones ordinarias para los meses de marzo y abril, con un recinto provisional en el Centro Cultural y la notoria ausencia del alcalde Alejandro Eder en el acto de instalación. Tras un sentido homenaje a la memoria de Jairo Alonso Prado Roldán, hijo de la exgobernadora Clara Luz Roldán González, la agenda de los 21 concejales se centró rápidamente en dos temas de control prioritario para la ciudad.
El primer punto de tensión es la elección del nuevo Contralor Distrital de Cali. Los concejales Roberto Ortiz y Sergio Zamora exigieron priorizar este proceso, argumentando que la ciudad acumula 51 días sin ejercer control fiscal sobre temas claves. La concejal Tania Fernández y otros miembros de la corporación coincidieron en que es imperativo obtener un informe claro de la mesa directiva sobre los requerimientos y advertencias hechas por la Procuraduría, antes de poder avanzar con lo que resta del concurso. La incertidumbre sobre el estado legal del proceso mantiene en vilo la agenda plenaria del cuerpo colegiado.
El segundo gran debate anunciado es sobre el servicio de aseo y recolección de basuras en Cali. El concejal Rodrigo Salazar solicitó un debate de control político a la libertad de mercado en el aseo, señalando un “desorden entre operadores y confusión entre los ciudadanos”. La preocupación radica en la posibilidad de una “doble facturación” tras la entrada de particulares en el servicio desde el 28 de enero. El concejal Juan Felipe Murgueitio instó a la Superintendencia de Servicios a intervenir para “colocar en cintura aquellas empresas que ejercen presión”.Además de estos temas de control, la administración distrital, a través de Ana Catalina Castro, directora Jurídica, presentó los proyectos que buscará impulsar, destacando: la actualización del Estatuto Tributario, modificaciones al presupuesto 2026, el proyecto de Política Pública de Paz, y planes de estímulos tributarios para la generación de empleo y nuevos subsidios de vivienda. Finalmente, también se solicitó el estudio del nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT Cali) para evaluar sus avances. Estos debates y proyectos configuran el inicio de un periodo crucial para la dirección fiscal y administrativa de la capital vallecaucana.
