Una grave crisis de salud se profundiza en el Valle del Cauca tras la suspensión de servicios por parte de la IPS Gesencro a cerca de 5.000 usuarios de Emssanar, la mayoría de ellos pacientes crónicos. Desde el 10 de febrero, la atención fue interrumpida en las sedes de Buenaventura, Palmira, Buga, Candelaria y El Cerrito, dejando a miles de personas sin tratamientos esenciales.
La decisión de Gesencro se debe a la “persistente falta de pago” de Emssanar por los servicios de salud previamente prestados, exponiendo la compleja situación financiera que atraviesa la EPS. Esta suspensión de servicios impacta directamente a la población más vulnerable, generando un panorama de alta preocupación en la región.
María Cristina Lesmes, secretaria de salud del Valle, calificó la situación como una “demostración más de la situación financiera que está viviendo el sistema y que acaba afectando a los pacientes”. Lesmes advirtió que la medida resultará en “muchos tratamientos interrumpidos” y una “profundización más de la situación de salud en el departamento, donde ya es evidente el incremento de la mortalidad evitable.”
Ante este cierre de servicios, Emssanar ha intentado migrar a sus pacientes a la red pública, cumpliendo con una orden del Ministerio de Salud. Sin embargo, la funcionaria del Valle enfatizó que esta solución “no sería viable”, ya que la red pública es “incapaz de atender el 100% de los pacientes” y resulta insuficiente para la enorme demanda. Lesmes insistió en la necesidad de una coordinación entre el sector público y el privado, señalando que la oferta privada corresponde al 85% de los prestadores en los municipios grandes.La crisis ha tenido un efecto de cascada, congestionando otras instituciones privadas. Tal es el caso de la Clínica Versalles en Cali, que actualmente opera atendiendo solo urgencias vitales debido a su alto nivel de sobreocupación. La crisis de salud en el Valle del Cauca demanda acciones urgentes y estructurales para garantizar la continuidad de la atención médica a los usuarios de Emssanar y estabilizar la prestación de servicios en la región.
