La reciente noticia sobre una supuesta inversión de $800 mil millones para la salud en el Valle del Cauca, anunciada por el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, ha encendido las alarmas en el departamento. Las autoridades sanitarias, encabezadas por la secretaria de Salud, María Cristina Lesmes, manifestaron su profunda preocupación ante la falta de evidencia y registros oficiales que respalden esta millonaria cifra.
Lesmes fue enfática al señalar que los $800 mil millones girados al departamento son desconocidos para su despacho. La funcionaria solo tiene certeza de la existencia de dos proyectos específicos: uno destinado al Hospital de Roldanillo por $19 mil millones, y otro relacionado con la compra de la clínica San Juan de Dios materno infantil por $32 mil millones. “La verdad, no los conozco”, sostuvo Lesmes, exigiendo soportes claros que permitan la trazabilidad de los recursos de salud Valle del Cauca.
Esta incertidumbre no solo genera dudas sobre la ejecución presupuestal, sino que afecta directamente la planeación territorial del sistema de salud. La Secretaría de Salud advirtió que el Ministerio no ha especificado qué porcentajes de los fondos se destinarían a Cali y Buenaventura (ambos distritos especiales), ni cuánto recibirían los 40 municipios restantes.
A este panorama se suma una brecha financiera aún mayor: las deudas del aseguramiento. Según la funcionaria, de los $8,3 billones que suman los pagos por prestación de servicios en el Valle, solo han ingresado $6,2 billones, dejando un alarmante faltante de cerca de $2 billones. Además, un derecho de petición presentado previamente al MinSalud para detallar las cuentas sigue sin respuesta, lo que evidencia una “débil articulación institucional”.
Pese a este clima de falta de transparencia, el Gobierno departamental ha continuado fortaleciendo la red pública de salud con inversiones en infraestructura y dotación. Sin embargo, las autoridades insisten en que la claridad sobre los fondos MinSalud Valle es indispensable para garantizar una atención adecuada y la sostenibilidad financiera del sector.
